

Vene’s Burger · Arquitectura interior para un espacio de restauración en Amorebieta Un proyecto de arquitectura interior que transforma una hamburguesería en una experiencia espacial inmersiva. Materia, color y luz construyen un interior envolvente donde el recorrido y la atmósfera definen la identidad del lugar.
Arquitectura interior como experiencia
El proyecto de Vene’s Burger parte de una premisa clara: entender el espacio de restauración como una experiencia sensorial completa, donde la arquitectura interior no acompaña al concepto gastronómico, sino que lo amplifica.



La intervención se articula a partir de un gesto central curvo, un elemento envolvente que organiza el recorrido, jerarquiza los espacios y genera una lectura continua del local. Esta geometría suaviza la planta, elimina ángulos rígidos y favorece una percepción fluida, casi escenográfica, del interior.


El uso del color rojo, profundo, saturado y matizado, actúa como hilo conductor del proyecto. Lejos de un recurso decorativo, el color se trabaja como material arquitectónico: envuelve techos, paramentos y mobiliario fijo, construyendo una atmósfera intensa pero controlada, equilibrada mediante la presencia de superficies claras en pavimentos y barras.


El mobiliario, de líneas sencillas y proporciones contenidas, permite que la arquitectura sea la verdadera protagonista. Bancadas continuas, mesas ligeras y una distribución pensada para distintos tiempos de uso convierten el local en un espacio flexible, capaz de acoger tanto estancias rápidas como momentos de mayor permanencia.
Un proyecto que demuestra cómo la arquitectura interior puede construir identidad, atmósfera y recuerdo sin recurrir a gestos superfluos.
