

Arquitectura interior y diseño de restaurante en San Mamés, Bilbao El proyecto de interiorismo de Mister, ubicado en el entorno de San Mamés (Bilbao), nace con la voluntad de ir más allá de la estética y construir una experiencia completa. Un restaurante concebido como un recorrido sensorial, donde la arquitectura interior, la luz y la materia dialogan para acompañar el ritmo del comensal.
Un restaurante concebido como experiencia espacial
El proyecto de interiorismo del restaurante Mister, en el entorno de San Mamés (Bilbao), se plantea desde una premisa clara: entender el espacio como parte activa de la experiencia gastronómica. Aquí, la arquitectura interior no se limita a envolver la actividad, sino que la acompaña, la matiza y la amplifica.
Andrea Diego Studio aborda este proyecto de interiorismo comercial en Bilbao desde una mirada sensible y estratégica, donde atmósfera, recorrido y materialidad se articulan para construir un lugar reconocible, sereno y atemporal.
La arquitectura interior trabaja con límites difusos, cambios de escala y variaciones lumínicas que guían al comensal de forma intuitiva. Desde la fachada, contenida y elegante, hasta el interior, el espacio se revela progresivamente, invitando a entrar y a quedarse.

Curva, materia y tiempo
El lenguaje formal del proyecto se construye a partir de líneas curvas, techos envolventes y geometrías continuas que suavizan el espacio y refuerzan la sensación de acogida.


Los materiales, maderas, revestimientos minerales, tejidos nobles, se eligen por su capacidad de envejecer con dignidad, asumir el uso y ganar matices con el tiempo. El proyecto huye de tendencias efímeras y apuesta por una estética sobria, cálida y duradera.

La luz como arquitectura invisible
Iluminación indirecta, retroiluminaciones cálidas y puntos de acento generan profundidad, subrayan volúmenes y construyen atmósferas cambiantes a lo largo del día.

El proyecto entiende el restaurante como un organismo vivo, en el que conviven negocio, experiencia y diseño.
Actualmente en desarrollo, el proyecto continúa evolucionando junto al propio espacio, incorporando ajustes y matices que refuerzan esta idea de arquitectura interior como un proceso abierto, sensible al uso y al tiempo.
